- 100%Garnacha
- A manoVendimia y selección
- 500LBarricas Rousseau
- 21–57Meses en barrica
- 2025Embotellado, nuestro punto cero
Del viñedo a la barrica
Así nace un vino del Triásico

01
Vendimia
Vendimiamos a mano, en cajas pequeñas, en las parcelas de Tabuenca, entre 800 y 900 m. Cada racimo llega entero a la bodega.

02
Selección
Antes de entrar en el depósito, los racimos pasan por la mesa de selección. Solo seguimos con la uva sana y en su punto.

03
Fermentación
Acompañamos la fermentación a mano, con bazuqueos que mantienen el hollejo en contacto con el mosto para extraer color y estructura sin forzar.

04
Descube
Terminada la fermentación, separamos el vino de los hollejos y vaciamos el depósito a mano.

05
Paso a barrica
El vino entra en barricas de roble francés de 500 litros de Tonnellerie Rousseau, de grano extrafino. Empieza una crianza de 21 a 57 meses.

06
Cata y ensamblaje
Durante la crianza catamos barrica a barrica. Esas catas deciden cuánto tiempo necesita cada vino y cuándo está listo para embotellar.


Hito sin precedentes
Un logro sin precedentes en la historia mundial de la Garnacha. Nuestros vinos son los primeros del mundo en alcanzar hasta cinco años de crianza en barrica con esta variedad. Un hito que nadie había logrado antes porque la Garnacha nunca había podido soportar estancias tan largas en madera.
El secreto reside en nuestras barricas de roble francés de la Borgoña, procedentes de Tonnellerie Rousseau, la mejor tonelería francesa. Su grano extrafino ofrece una baja aportación de madera, permitiendo que el vino permanezca largos periodos sin que la barrica enmascare la identidad de la fruta.

La crianza
Nuestras crianzas, desde los 21 hasta los 57 meses, siguen un camino de polimerización total: la larga y precisa micro-oxigenación doma la ferocidad de la montaña, convirtiendo la tensión extrema de la viña en pura seda. El resultado es una Garnacha de una elegancia y complejidad nunca antes alcanzadas.
Son vinos de altura: la acidez natural de la montaña es lo que permite crianzas de hasta 57 meses manteniendo frescura.
Las cuatro añadas se embotellaron juntas en julio de 2025, nuestro «punto cero». Desde entonces, cada vino sigue su propio reposo en botella antes de alcanzar su plenitud.
La expresión del Triásico
De la estructura a la seda, el tiempo lo transforma todo
Los cuatro vinos nacen de las cepas que trasplantamos en el invierno de 2020.

La colección
Los vinos
De la estructura a la seda: cinco crianzas, de 21 a 57 meses.









