Proyecto único a nivel mundial

1.200 cepas rescatadas

Una segunda oportunidad que se convierte en el alma de nuestros vinos

Memoria y renacimiento

El rescate de las cepas centenarias

Realizamos un proyecto sin precedentes a nivel mundial: el trasplante de 1.200 cepas viejas de más de 70 años que estaban condenadas al arranque por su baja producción. Las rescatamos de un viñedo que iba a desaparecer y las trasladamos a nuestras parcelas más altas de la Sierra de Tabuenca.

Cada cepa rescatada trae consigo décadas de memoria genética, de adaptación al terroir, de resistencia. Son organismos que estuvieron a punto de morir y a los que dimos una segunda oportunidad.

¿Qué diferencia a nuestros grandes vinos? Precisamente esto: el alma de unas viñas que vivieron otra historia y que ahora, trasplantadas a nuestro suelo Triásico, aportan una profundidad y complejidad imposible de replicar. Un proyecto único en el mundo.

Enero de 2020

El trasplante, paso a paso

  1. 01

    Selección de las cepas condenadas

    Cepas de más de 70 años que iban a ser arrancadas por su baja producción.

  2. 02

    Arranque con raíz

  3. 03

    Traslado a Tabuenca

  4. 04

    Replantación en Pigordo, 900 m

    La finca de mayor altura de la bodega.

  5. 05

    El primer rebrote

Viñas viejas

Garnachas de montaña

Nuestras garnachas de montaña son viñas viejas que llevan décadas resistiendo la nieve, el Cierzo y los veranos secos de la Sierra de Tabuenca. Producen cosechas minúsculas de una concentración extraordinaria.

Sus raíces penetran hasta capas profundas del suelo Triásico-Buntsandstein, extrayendo minerales inaccesibles para viñedos más jóvenes.

Hito sin precedentes

Hasta 5 años en barrica

Un logro sin precedentes en la historia mundial de la Garnacha. Nuestros vinos son los primeros del mundo en alcanzar hasta cinco años de crianza en barrica con esta variedad. Un hito que nadie había logrado antes porque la Garnacha nunca había podido soportar estancias tan largas en madera.

El secreto reside en nuestras barricas de roble francés de la Borgoña, procedentes de Tonnellerie Rousseau, la mejor tonelería francesa. Su grano extrafino ofrece una baja aportación de madera, permitiendo que el vino permanezca largos periodos sin que la barrica enmascare la identidad de la fruta.

La crianza

De la tensión a la seda

Nuestras crianzas, desde los 21 hasta los 57 meses, siguen un camino de polimerización total: la larga y precisa micro-oxigenación doma la ferocidad de la montaña, convirtiendo la tensión extrema de la viña en pura seda. El resultado es una Garnacha de una elegancia y complejidad nunca antes alcanzadas.

Son vinos de altura: la acidez natural de la montaña es lo que permite crianzas de hasta 57 meses sin perder frescura.

Las cuatro añadas se embotellaron juntas en julio de 2025, nuestro «punto cero». Desde entonces, cada vino sigue su propio reposo en botella antes de alcanzar su plenitud.

La expresión del Triásico

De la potencia a la seda, el tiempo lo transforma todo

  1. 21meses

    Pigordo 2023

    El Gigante Estructurado

    POTENCIA

    Durmiendo en botellaA la venta en julio de 2027

  2. 33meses

    Ladera Norte 2022

    La Vibración y el Viento

    FRESCURA

    Durmiendo en botellaA la venta en diciembre de 2026

  3. 33meses

    Triásico 2022

    Expresión Mineral

    FRUTA

  4. 45meses

    Triásico 2021

    La Tensión Mineral

    VERTICALIDAD

  5. 57meses

    Tierra Tabuenca 2020

    La Sabiduría y el Tiempo

    SEDA

La colección

Nuestros vinos

De la potencia a la seda: cinco crianzas, de 21 a 57 meses.